Wednesday, May 02, 2007

El Creador

Estaba en el bosque viendo la luna nacer y le llegó el comunicado que el Creador de los sueños requería su presencia en las alturas. Se puso sus zapatos dorados, se subió a su nave psicodélica i se dirigió hasta al infinito y mas allá. Una vez allí le mandaron esperar turno en una sala de espera infinita, llena de sillas de algodón y con algunas revistas para pasar el aburrimiento. Tomó asiento y sacó de su bolsillo su caja de música, le encantaba esa melodía y en el fondo de su corazón sabía que, aunque le doliera, le recordaba a Él. Llegó su turno y le mandaron entrevistarse con el Creador de sueños. Nunca había estado allí pero, había oído hablar tanto de él y de ese lugar y lo había imaginado tantas veces que todo era exactamente tal y como ella lo había recreado. Al verlo sintió su corazón latir más fuerte y pudo notar como se paralizaron sus parpados... -Te he estado observando estos días cariño- le dijo el creador con su voz grave pero calmosa- He notado que tus ojos han perdido brillo y tu sonrisa dulzura. ¿Que te pasa, cielo? Ella no podía contestar...se sentía rara, observada, violada...acababa de atinar que todos sus actos habían estado analizados por el Creador. Nunca le gustó pensar que alguien estaba pendiente de ella y, ahora que lo sabía a ciencia cierta se sentía incomoda....intuía que el Creador lo sabía todo, lo veía todo, lo sentía todo...pero nunca hasta ese instante se había percatado realmente de ello. -B...buu....buuueno- Balbuceó ella - Creo que usted sabe bien lo que me pasa, ¿acaso usted no lo sabe todo? -Inteligente xiquilla- respondió él- Sé, que hay algo que deseas con todas tus fuerzas, algo que te gustaría más que ninguna otra cosa, algo o alguien con quien sueñas cada noche, el nombre de alguien que gritas a medianoche, la dulzura de unos labios que no se borran de tu paladar por mucha agua que bebas, el color de unos ojos imposibles de borrar, el tacto de una piel que te acariciaba más suave que ninguna otra, una voz cálida y amable que no has escuchado en ningún otro lugar... -Ahá-afirmó ella. -Bien, ¿te apetece si llegamos a un trato?- Preguntó él. -¿Que tipo de trato?- Preguntó ella. El Creador se echó a reír. -Sabes....no entiendo como con lo maravillosa, guapa y carismática que eres, Él te haya podido abandonar de esa forma... -No soy guapa ni carismática ni maravillosa ni inteligente ni nada de todo eso...sólo soy un chica normal....una chica más- se apresuró a puntualizar ella resignada. -Me han contado...que tus poesías y narraciones son de una belleza impactante, que nadie más en todo el Valle puede expresar unos sentimientos así. Y bien; yo nunca he leído nada así, nunca he sentido algo así y, me gustaría que tu me dedicaras una de esas....A cambio te concederé el sueño que TU quieras...puedo hacer que Él vuelva a tu lado si es lo que realmente deseas. -Ahá, acepto- Dijo afirmando con la cabeza. Volvió al Valle y se encerró en su habitación día y noche, día tras día, sin un minuto de descanso, intentando no desconcentrarse para poder conseguir la poesía más preciosa de todas las poesías…pero era tal su afán para conseguirlo que no conseguía encontrar nada que la inspirara. Así, poco a poco fue saliendo cada vez más al exterior intentando buscar la inspiración que a solas no le llegaba. Pero llegó un día en que dio su poesía por terminada…y en ella hablaba del cartero, la panadera, el vecino del 3º 1ª, la vecina de al lado, los amigos que nunca la abandonarían, el señor con bigote que se encontraba cada mañana, la quiosquera, los niños que le sonreían por la calle, el pianista del café que siempre le dedicaba un precioso blues, la cajera del supermercado alegre, el conductor de metro, la frutera alocada, el dependiente de la tienda de comestibles, el chico de la maleta azul, los abuelos del café, la señora Lola, el niño de los ojos marrones, las flores de su jardín, la luna plateada y las olas del mar. Se subió a su nave psicodélica i se dirigió hasta al infinito y mas allá de nuevo. Vió al creador y sin dejarlo hablar le dijo: -Aquí tiene su poesía…espero que le guste, me tomó su tiempo escribirla…pero sin duda alguna me siento orgullo de ella...gracias por animarme a escribirla. Yo ya he cumplido mi parte del trato…y, sabe, no necesito que usted cumpla la suya…he descubierto que hay muchísima más gente en este mundo a quien dar mi amor, personas que me respetan y me adoran por lo que soy y valgo. Guarde sus poderes para otros que lo necesitan más que yo. -Sabes- respondió el Creador-eres tan inteligente como yo creía.