Wednesday, May 02, 2007

Mi condición

Mi condición de punto medio me alborota el subconsciente. Nunca puedo decidirme por un polo claro. Siempre me quedo allí, nadando entre dos mares sin llegar nunca a ninguna costa, sin ni tan solo divisar tierra firme. Y me sumerjo en el agua y ella me lleva a la deriva, sin destino.
Mi faceta para adorar el mestizaje me lleva a perder mi identidad. Nací sin nombre y con los años perdí la memoria. Nada es real, nada es puro, nada es nada. Mis ideas se entrelazan llegando a un delinianismo efervescente. Todo pasa a mi lado y mis manos no se aferran a nada. Mi cuerpo es una carga. Mi mente me agota. Sórbeme. Anúlame. Déjame dejar de ser yo. Déjame alquilarme. Compro silencio. Compro desahogos mentales.
 Mi condición de resignada me frustra.Aspiro a fuegos artificiales. Me satisfago con cerillas. Me quemo a espasmos por dentro. Pierdo encanto. Pierdo sutileza.
 Mi condición de caprichosa me lleva a quererte solo a ratos. A necesitarte cuando llueve. A olvidarte cuando sale el sol. Lo quiero todo, sin depender de nada. No quiero depender de tus manos. Tampoco de mi mente. No quiero ser un todo. Tampoco una parte.
Mi condición de frustrada me lleva a ver más allá de lo que hay. A perder ilusión por lo que tengo, a ganarla por lo que perdí.